El Scriptorium

Usa la mitología para inspirarte: las ninfas

Como ya sabéis si habéis leído sobre mí o mi anterior entrada sobre el uso de la mitología como fuente de inspiración, me apasiona la cultura grecolatina. Hoy vengo a hablaros de un personaje de esa mitología que, por sus características y versatilidad, puede ser utilizado en muchas historias: las ninfas.

Quiénes son

Según la fuente que consultemos, las ninfas son consideradas bien unas deidades menores, bien espíritus de la naturaleza. En ambos casos aparecen siempre relacionados con lugares naturales concretos: bosques, montañas, ríos…

Para algunos autores clásicos, como Homero, son inmortales. Otros consideran que no envejecían ni podían morir de enfermedad, pero sí de otras formas (más sangrientas, imagino). Se las suele representar como mujeres jóvenes y hermosas (y generalmente desnudas).

A las ninfas se las clasifica por el elemento natural al que se las asocia.

Ninfas del agua

Ninfas de los océanos, mares, ríos, manantiales… En algunos casos se les otorgaba poderes proféticos o sanadores, según las propiedades de la fuente a la que se les asocie. También se las considera fuente de vida, y por tanto se las relaciona con Dioniso y Deméter.

Nereidas

Son las 50 hijas de Nereo y Doris. Se las considera las ninfas del mar Mediterráneo. Viven en el fondo de este mar, aunque en ocasiones suben a la superficie para ayudar a los navegantes. Fueron ninfas de este tipo las que socorrieron a los Argonautas, por ejemplo.

La más famosa de las Nereidas es Tetis, casada con Peleo, madre de Aquiles. En la Ilíada, Homero habla de ella justo después de mencionar a todas estas:

Allí estaban Glauce, Talía, Cimódoce, Nesea, Espeo, Toe, Halia, la de los grandes ojos, Cimótoe, Acteea, Limnorea, Mélite, Yera, Anfítoe, Ágave, Doto, Proto, Ferusa, Dinámene, Dexámene, Anfínome, Calianira, Doris, Pánope, la célebre Galatea, Nemertes, Apseudes, Calianasa, Clímene, Yanira, Yanasa, Mera, Oritía, Amatea, la de hermosas trenzas, y las restantes nereidas que habitan en lo hondo del mar.

Homero. La Ilíada.

Oceánides

Ninfas asociadas a fuentes, estanques, ríos o lagos. Son hijas del titán Océano y de Tetis (la diosa Tetis, no la ninfa Tetis madre de Aquiles; ya, podían ser más originales con los nombres…). Hesíodo en su Teogonía dijo que eran 3000. Una de ellas es Doris, la madre de las Nereidas.

Una náyade con sus amiguitos

No hay que confundir las Oceánides con los Oceánidas. Estos son las personificaciones de los ríos, hijos también de Océano y Tetis (hermanos de las ninfas, por tanto).

Náyades

Son las ninfas de las pequeñas masas de agua dulce: fuentes y pozos (en cuyo caso se las conoce como creneas), manantiales (pegeas), lagos (limnades), pantanos (heleades), pequeños ríos y arroyos (potámides). Homero las considera hijas de Zeus, aunque en otras fuentes se las hace hijas de Océano.

Ninfas de las montañas: Oréades

Las Oréades eran las ninfas que custodian las montañas y las grutas. La más famosa es Eco, que por un castigo de Hera no podía hablar, solo repetir las últimas palabras que oyera (sí, ella es la que da nombre al fenómeno acústico).

Ninfas de los bosques: Alseides y Aulónides

Aunque habitan en arboledas, a las Alseides se las asocia a las flores. Se las suele identificar con las hadas.

Una ninfa del bosque

La leyenda cuenta que Alseide era hija adoptiva de Deméter y que protegió un bosque de la furia de Zeus. Esta ninfa está relacionada también con los misterios eleusinos, que son el punto de partida de mi #ProyectoDeméter.

Las Auloníades eran las ninfas de los valles y los pastos de la montaña, donde solían estar en compañía de Pan, el dios de los pastores. Eurídice (la de Orfeo) era una de estas ninfas.

Ninfas de los árboles: Dríades

Las dríades eran las ninfas de los árboles en general, y de los robles en particular. Se creía que surgieron del árbol de las Hespérides.

Primas hermanas de las anteriores, las Hamadríades están asociadas a algún árbol en particular en vez de vagar libremente por el bosque como las dríades.

Presencia de las ninfas en los mitos griegos

Las ninfas aparecen en muchos mitos griegos. En general, suelen acompañar a otros dioses mayores, como Artemisa, Apolo, Dioniso o Hermes. Pero también son protagonistas de otros muchos mitos.

Eco y Dafne

Apolo y Dafne, de Bernini

Ya hemos mencionado a Eco, por ejemplo, una ninfa de las montañas famosa por su voz y su forma de hablar: se dice que de su boca salían las palabras más bellas, y que hasta las palabras normales se volvían mejores en sus labios. Cuando Zeus se lió con ella, Hera la castigó prohibiéndole hablar, tan solo podía repetir las últimas palabras que escuchara.

Otra ninfa famosa es Dafne, una dríade que, huyendo de Apolo, suplicó a su padre que la ayudara. El padre, el dios río Ladón, la convirtió en laurel.

Amaltea

Amaltea es considerada una oceánida o una oréode. Fue la ninfa que cuidó a Zeus en el monte Ida cuando su madre, Rea, lo escondió de la furia de su padre, Cronos. Amaltea crió al dios a base de miel y leche de cabra. Alrededor de esta cabra hay muchas historias: que Zeus la subió al cuelo junto con su cuerno roto y la convirtió en el primer unicornio; que fue Zeus quien le rompió accidentalmente el cuerno y le prometió a Amaltea que le proporcionaría todo lo que deseara (convirtiéndose el cuerno en una cornucopia); que las gotas de leche de esta cabra se repartieron por el cielo formando la Vía Láctea

Orfeo y Eurídice

Hemos mencionado también a Eurídice, una ninfa aulónide. El día de su boda con Orfeo, un pastor rival intentó raptarla; en su huida, la ninfa pisó una serpiente y murió. Orfeo baja al Inframundo a buscarla y consigue pasar ante Caronte y Cerbero gracias a su lira. Hades, también embelesado con la música de la lira, concede a Orfeo su deseo de llevarse a Eurídice, con la condición de que no vea su rostro hasta que no hayan salido del Inframundo. Pero el chico no puede contenerse y, justo antes de atravesar la última puerta del infierno, mira a su amada. En ese momento ella se convierte de nuevo en sombra y él es expulsado del Inframundo, perdiéndola para siempre.

Hay muchas más historias protagonizadas por ninfas. Muchos mitos fundacionales de ciudades o de linajes comienzan por la unión de una ninfa y un patriarca.

Las ninfas son, como veis, unos personajes muy versátiles que se pueden amoldar con facilidad a un montón de ambientaciones diferentes. ¡Pon una ninfa en tus historias!

¿Os gustan las historias con referencias mitológicas?


¡Gracias por compartirlo!

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