El Scriptorium

Usa la mitología para inspirarte: el mito de Perséfone

Si habéis leído un poco sobre mí sabréis que me licencié en Historia. Me costó acabar la carrera porque a mí la parte que realmente me interesaba era la Antigüedad. Todo lo que huela a Egipto, Grecia y Roma me apasiona. Así que cuando empecé a pensar en mi primera novela, automáticamente pensé que la mitología sería una buena fuente de inspiración para escribir fantasía.

Perséfone (aka Proserpina)

El de Perséfone (Proserpina para los amigos romanos) es uno de los mitos más conocidos. También se habla de él como el mito de la primavera.

Démeter (lo he visto escrito también sin tilde… tengo que investigar cuál es la opción buena, porque a decir verdad en mi primer borrador lo tengo escrito de todas las formas posibles, glups :$ ). A lo que iba: Démeter era hija de Cronos y Rea. Era la diosa de la agricultura, la que hacía que las plantan germinasen, los cereales creciesen y los humanos pudieran comer 🙂

Zeus, el señor de los dioses, era también hijo de Cronos y Rea. Pero ser hermano de en el Olimpo no significa mucho, así que con Démeter tuvo una hija, Perséfone. Una chica muy guapa a la que le gustaba pasear por el campo recogiendo flores.

En esas estaba cuando la conoció Hades (hijo de Cronos y Rea, hermano de Zeus y de Démeter, tío de la muchacha) y se enamoró de ella (en el Olimpo son así, muy de flechazos consanguíneos).

Rapto de Proserpina, de Bernini.
Foto de Javier Valero.

Así que como se quedó muy pillado, y el Inframundo donde él vivía era un sitio muy triste, decidió alegrarlo tomando a Perséfone por esposa. Un día que la chica iba paseando por el campo, la tierra tembló y se abrió una grieta, por la que salió Hades montado en su carro tirado por caballos negros; raptó a Perséfone y volvieron por la grieta a sus dominios, la grieta se cerró y como si allí no hubiera pasado nada. Así que Proserpina desapareció sin dejar rastro.

Las estaciones

Démeter comenzó a buscar a su hija por todo el mundo sin éxito. Al abandonar sus tareas de propiciación de la agricultura, las cosechas comenzaron a secarse, los árboles perdieron las hojas y las plantas se negaban a germinar. Había comenzado el otoño*.

Los hombres, al no tener con qué alimentarse ni ellos ni sus animales, empezaron a sufrir las consecuencias y morían de hambre. Esto preocupó mucho a Zeus, que decidió intervenir. Exigió a Hades que devolviera a Perséfone para que su madre hiciera crecer de nuevo las plantas antes de que la Humanidad se extinguiera. Hades accedió, pero las reglas establecían que nadie podía volver del Inframundo si había comido cualquier alimento de aquel lugar. Al preguntarle, Perséfone confesó haber comido seis granos de granada.

Por el bien del mundo, se llegó a un acuerdo: Perséfone permanecería con Hades en el Inframundo durante seis meses**, mientras que los otros seis meses los pasaría junto a su madre. En estos seis meses que Perséfone es libre, ayuda a su madre en las tareas agrícolas. Vuelve el calor, las plantas vuelven a florecer y los cereales crecen. Llega la primavera.

Y hasta aquí puedo leer…

Pues este mito de Perséfone es el que dio pie a la idea para mi primera novela, de fantasía con tintes históricos y mitológicos. Que aún estoy con el primer borrador ahí coleando, pero oye… a ver si consigo terminarlo antes de que Perséfone baje de nuevo al Inframundo 😉

¿Conocéis más novelas de ficción juvenil ambientadas en la antigua Grecia? ¿Me recomendáis alguna? Podéis dejármela en los comentarios.

*Los griegos no conocían nuestras cuatro estaciones. Según el historiador Tucídides solo tenían dos estaciones: el verano (que comprendería nuestros meses de primavera y verano, aproximadamente de marzo a septiembre) y el invierno.

** Hay muchas variantes del mito. Según las fuentes que se consulten, el periodo que pasa Perséfone en libertad oscila entre los tres, cuatro o seis meses. También difieren en el significado de la bajada de Perséfone al Inframundo. Para algunos autores, el periodo en el que Démeter no hace crecer las plantas sería el verano y el otoño, dado que en verano el intenso calor griego seca todos los campos; el invierno, con sus lluvias, es el que trae la vida a las plantas.


¡Gracias por compartirlo!

1 Comment

  1. Usa la mitología para inspirarte: las ninfas | El Bosque de la Bruma Verde | Pilar Martín Arias

    23/09/2019 at 09:30

    […] ya sabéis si habéis leído sobre mí o mi anterior entrada sobre el uso de la mitología como fuente de inspiración, me apasiona la cultura grecolatina. Hoy vengo a hablaros de un personaje de esa mitología que, […]

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